Leopoldo María Panero

por jaus80

¿Cómo es el manicomio?

El puto infierno. El asunto del veneno empezó en Mondragón, pero lo de Inglod es peor. Me han dado toneladas de haloperidol y todavía no he muerto. Lo de Rasputín fue una noche y a puerta cerrada; lo mío va para 20 años y es a la luz del día: el diario de un hombre infinitamente envenenado. España es la que está loca, no yo.

¿Cómo se hizo poeta?
A los cinco años. Mis padres estaban aterrados. El poema decía: “Mi corazón temblaba y no era un sueño / fueron muriendo todos los soldados de la guardia del rey / y mi corazón seguía
temblando”.

Entrevista a Leopoldo María Panero

Miguel Mora/Jesús Ruiz Mantilla

El País, 09 AGO 2005

Anuncios